Zoox paraliza su flota de pruebas en Atlanta tras reportes de exposición a gases tóxicos
La unidad de vehículos autónomos de Amazon detuvo sus pruebas en Atlanta después de que operadores reportaran mareos, náuseas y un caso de vómito. OSHA investigó y ya cerró la consulta, pero la causa exacta de la exposición sigue sin confirmarse.
Zoox, la unidad de vehículos autónomos de Amazon, paralizó por completo su flota de pruebas en Atlanta después de que varios de sus conductores de seguridad reportaran síntomas de exposición a gases tóxicos —mareos, náuseas y al menos un episodio de vómito— durante agosto de 2026, según se conoció el 23 de septiembre. Según documentación de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (OSHA), hasta 40 trabajadores estuvieron potencialmente expuestos; Zoox sostiene que la cifra real es menor y precisa que 28 empleados viajaron en seis vehículos de prueba donde se percibió un "olor inexplicado".
"La seguridad y el bienestar de los operadores de nuestra flota de prueba de Zoox es nuestra principal preocupación en esta situación", declaró la empresa (traducción propia; la cita original en inglés es "The safety and well-being of our Zoox test fleet operators is our primary concern in this situation").
Los primeros reportes de síntomas surgieron a principios de agosto. El episodio más grave ocurrió el 14 de agosto, cuando cuatro trabajadores que viajaban en un mismo vehículo presentaron malestar. El 22 de agosto, un trabajador enfermo motivó una llamada al número de emergencias 911, y desde entonces Zoox mantuvo las operaciones limitadas hasta detener la flota por completo. Un operador presentó además una denuncia formal ante OSHA, que abrió una consulta y pidió a la empresa investigar el origen de las exposiciones. El 10 de septiembre, Zoox envió a la agencia una carta con sus hallazgos iniciales; OSHA cerró posteriormente esa consulta a partir de la respuesta y las medidas correctivas presentadas por la compañía.
Las evaluaciones médicas de emergencia realizadas a los trabajadores arrojaron síntomas compatibles con exposición a monóxido de carbono, aunque las pruebas practicadas no mostraron niveles elevados de ese gas. Zoox también investigó el dióxido de carbono y el sulfuro de hidrógeno como posibles fuentes de la exposición, un gas asociado al característico olor a "huevo podrido" que algunos empleados dijeron haber percibido. La empresa revisó los sistemas de escape de los vehículos y reemplazó baterías de 12 voltios, un componente que puede generar sulfuro de hidrógeno si sufre daños, aunque tras las primeras revisiones indicó no haber detectado daño en esas baterías ni señales de ese gas.
Un dato relevante para entender el alcance del problema es que los vehículos afectados no son los robotaxis eléctricos de diseño propio con los que Zoox planea operar comercialmente, sino Toyota Highlander de combustión interna modificados que la empresa usa para pruebas en calle: seis unidades, en este caso. Esos vehículos incorporan sensores adicionales y un "snorkel" interior que canaliza aire hacia los asientos traseros. Zoox afirma no haber modificado los sistemas de ventilación originales, aunque cualquier alteración de ese tipo eleva el riesgo de filtraciones de gases hacia el habitáculo.
Como medida de remediación, Zoox anunció que instalará monitores de dióxido de carbono en sus vehículos de prueba, capaces también de detectar monóxido de carbono y sulfuro de hidrógeno, y dijo haber consultado con un experto médico externo. La operación en Atlanta permanece suspendida.
El caso expone una tensión poco visible en la carrera por los vehículos autónomos: la seguridad de quienes operan y prueban estas flotas antes de que lleguen a los pasajeros. A diferencia de Zoox, competidores como Waymo, Tesla, Avride y Motional usan vehículos eléctricos sin emisiones de escape en sus operaciones equivalentes, mientras que May Mobility recurre a híbridos de forma selectiva —una diferencia que en este episodio resultó relevante para explicar por qué el problema se concentró específicamente en la flota de combustión interna de Zoox.
Fuentes consultadas
- TechCrunch — “Zoox grounds Atlanta test fleet after workers report toxic gas exposure symptoms” — 23 de septiembre de 2026


