Cáncer colorrectal: por qué expertos proyectan que será el más común en Chile hacia 2035, y qué proponen para frenarlo
Un foro de especialistas en Chile proyecta que el cáncer colorrectal podría ser el más frecuente del país hacia 2035, con base en un estudio revisado por pares que muestra un alza sostenida de la incidencia. Cinco medidas buscan anticiparse, desde el tamizaje temprano hasta la identificación del síndrome de Lynch.
El cáncer colorrectal —el que se origina en el colon o el recto, generalmente a partir de pólipos que empiezan siendo inofensivos y con los años pueden malignizarse— podría convertirse en el tipo de cáncer más frecuente en Chile hacia 2035. Esa es la proyección que instaló un encuentro de especialistas realizado en septiembre, organizado por la Fundación CARE (presidida por Cecilia Bolocco) junto al Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud de la Universidad del Desarrollo (CIPS-UDD), con la colaboración de Pfizer. Del encuentro salieron cinco recomendaciones de política pública para enfrentar ese aumento, reportadas por Ciencia en Chile el 4 de septiembre.
Conviene precisar de dónde sale ese número antes de tratarlo como un hecho consumado. No es una estimación de un organismo internacional como la Organización Mundial de la Salud o el observatorio de cáncer de la IARC (que reportan la foto actual, no proyecciones a 2035 para Chile), ni tampoco es solo la opinión de los especialistas reunidos en el foro. El aumento estimado —79% en los casos anuales hacia 2035— es una proyección institucional del Centro para la Prevención y el Control del Cáncer (CECAN), construida sobre una base que sí pasó revisión por pares: un estudio de investigadores de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, publicado este año en la Revista de Cirugía (Moreno-Miranda et al., 2026), que analizó el registro nacional de garantías GES de Fonasa entre 2013 y 2021.
Ese estudio encontró que la incidencia de cáncer colorrectal en la población Fonasa aumentó a un ritmo sostenido de 7,2% anual en el período. La tasa subió de 24,5 a 34,9 casos por cada 100.000 beneficiarios entre 2016 y 2021, un alza de 42% en cinco años, sobre un total acumulado de 34.386 personas diagnosticadas. Uno de cada cuatro diagnósticos (23,1%) correspondió a menores de 50 años, un dato que coincide con lo que la Sociedad Chilena de Gastroenterología viene advirtiendo desde 2025 sobre la base de un estudio de la Universidad de Oxford: Chile figura entre los países del mundo con mayor aumento de cáncer de colon en personas de entre 25 y 49 años, una franja etaria fuera del rango en el que tradicionalmente se recomendaba vigilancia.
Pero "podría convertirse en el más frecuente hacia 2035" es una proyección condicionada, no una certeza. El propio estudio de la Revista de Cirugía advierte que parte del aumento observado no es necesariamente un aumento real de la enfermedad, sino un efecto de mejor diagnóstico y registro: un análisis estadístico incluido en ese trabajo mostró que las regiones con mayor desarrollo humano (y, con él, mejor acceso a colonoscopías y pesquisa) registran sistemáticamente más casos, independientemente de cuánto haya aumentado la enfermedad en sí. Parte de lo que hoy se ve como "más cáncer" es, en cierta medida, más capacidad de encontrarlo. Eso no invalida la tendencia de fondo (el aumento en menores de 50 años, por ejemplo, es consistente en distintas fuentes), pero sí pide cautela antes de leer el 79% como un destino inevitable.
Con esa proyección como telón de fondo, la actividad —que reunió a la Dra. Paula Daza (directora ejecutiva de CIPS-UDD), el Dr. Alejandro Berkovits (jefe del Departamento de Cáncer del Ministerio de Salud), Daniela Paredes (presidenta de ISPOR Chile), el Dr. Felipe Quezada (cirujano coloproctólogo del Hospital Sótero del Río e investigador de CECAN), Jorge Fernández (director ejecutivo de la Fundación Vi-Da) y el Dr. Sergio Becerra (director médico de la Fundación CARE)— tradujo el diagnóstico en cinco propuestas concretas.
La primera apunta a la prevención primaria: incorporar mensajes específicos sobre cáncer de colon a las campañas de alimentación saludable ya existentes, ligadas a la Ley de Etiquetado de Alimentos, con foco en los menores de 50 años que hoy concentran una porción creciente de los diagnósticos. La segunda es la que más se acerca a algo que una persona puede pedir hoy en un consultorio: un programa nacional de tamizaje organizado, que revise la edad de inicio recomendada —bajándola de 50 a 45 años— y que acelere la extensión de una estrategia que ya funciona en el Hospital Sótero del Río, donde un test de sangre oculta en heces (FIT) permite priorizar a pacientes sintomáticos en lista de espera; el Ministerio de Salud ya proyecta ampliar esa estrategia de cuatro a dieciséis Servicios de Salud.
La tercera medida busca identificar sistemáticamente el síndrome de Lynch, una condición hereditaria que explica entre 3% y 5% de los casos de cáncer colorrectal en Chile: la propuesta es testear de rutina el tejido de cada paciente diagnosticado y, si corresponde, ofrecer consejería genética y tamizaje en cascada a sus familiares directos. Es una medida con implicancia práctica concreta para quien tiene antecedentes familiares de la enfermedad, aunque cualquier decisión sobre exámenes genéticos o edad de inicio de una colonoscopía debe conversarse con un médico, no derivarse de una nota periodística. La cuarta y la quinta medida son más estructurales: una red nacional de derivación para que pacientes de regiones accedan a cirugías complejas y a radioterapia (hoy 8 de las 16 regiones del país no tienen centro público de radioterapia) y la actualización de la cobertura de tratamientos de alto costo para incorporar diagnóstico molecular y terapias dirigidas.
Estas propuestas llegan sobre un sistema público ya bajo presión. Al 31 de marzo de 2026 había 5.483 garantías GES retrasadas para cáncer colorrectal, un alza de 51% respecto de 2025, y esta patología concentra hoy la mayor proporción de la lista de espera oncológica del país, con una mediana de espera de 62 días. A nivel global, datos del observatorio de cáncer de la IARC (actualizados a 2024) ya ubican al cáncer colorrectal como el segundo más frecuente en Chile, con cerca de 8.000 casos nuevos al año, y como la segunda causa de muerte oncológica. Datos preliminares del Registro de Defunciones citados por la Fundación Arturo López Pérez (FALP) hablan de más de 3.800 muertes en 2024, alrededor de diez personas por día.
La actividad fue organizada con la colaboración de Pfizer, farmacéutica con productos oncológicos en el mercado chileno. Es un dato de transparencia que conviene tener presente al leer las conclusiones del foro, sin que eso reste validez a los datos epidemiológicos de base, que provienen de un estudio revisado por pares independiente de esa colaboración.
Fuentes consultadas
- Ciencia en Chile — “Cáncer colorrectal podría ser el más frecuente de Chile hacia 2035: expertos proponen cinco medidas para enfrentar su aumento” — 4 de septiembre de 2026
- **Moreno-Miranda et al. — “Epidemiología nacional del cáncer colorrectal en Chile: tendencias de incidencia y sobrevida en la población FONASA”
- **CIPS-UDD — “Cáncer colorrectal en Chile: diagnóstico de situación y propuesta de recomendaciones de política pública” — 31 de marzo de 2026
- “Sociedad Chilena de Gastroenterología advierte aumento de cáncer de colon en personas jóvenes”
- Fundación Arturo López Pérez (FALP) — “Mantén tu camino libre”


