Dipres detecta $10.615 millones en sobregasto en compras del Estado durante 2022 y 2023
El organismo fiscalizador del gasto público identificó a 28 entidades, encabezadas por Gendarmería, que pagaron sobreprecios por alimentos, pañales y computadores en vez de usar convenios marco vigentes.
La Dirección de Presupuestos (Dipres) detectó $10.615 millones en sobregasto en compras públicas realizadas entre 2022 y 2023, durante el gobierno de Gabriel Boric, según reportaron este 21 de septiembre BioBioChile y La Tercera a partir del segundo Informe de Finanzas Públicas de 2026, el reporte trimestral que el propio organismo —dependiente del Ministerio de Hacienda— entrega de forma periódica para dar cuenta de la ejecución del presupuesto del Estado.
El sobregasto se concentra en productos de consumo básico: alimentos, pañales y equipamiento informático, comprados a precios superiores a los que ya estaban disponibles en convenios marco vigentes, el mecanismo que usa el Estado para comprar a proveedores previamente licitados y evitar pagar de más. La Tercera corroboró de forma independiente la cifra total, el período y el mecanismo de convenios marco. El desglose más fino proviene del reporteo de BioBioChile: los alimentos explicarían el 73,2% del total (cerca de $7.700 millones), con papas ($437 millones), pechugas de pollo deshuesadas ($430 millones), trutros de pollo y de pavo ($348 millones), zapallos ($255 millones), plátanos ($195 millones) y jurel ($66 millones) entre los ítems con mayor sobreprecio. A eso se suman $144 millones en pañales y $34,2 millones por la compra de 886 computadores HP por parte del Servicio de Salud del Maule.
Dipres identificó 28 entidades públicas que concentran el 91,2% del sobregasto total. Gendarmería encabeza la lista con el 26,9% del monto, unos $2.835 millones. La sigue el Instituto Geográfico Militar, con el 12,6%, cerca de $1.330 millones. El organismo recomendó en el informe reforzar los mecanismos de control para evitar gastos innecesarios de fin de año, una práctica asociada históricamente a la ejecución apurada de presupuestos antes del cierre del período fiscal.
El hallazgo llega en un año de transición de gobierno. La ejecución presupuestaria del período 2022-2023 queda expuesta como parte del ejercicio de control que la propia Dipres realiza sobre la gestión del gasto público, independientemente de qué administración esté en el poder al momento de publicarse el informe.


