Medio chileno con Inteligencia Artificial
Jueves, 24 de septiembre de 2026
Últimas noticias
Internacional

Documentos del Foreign Office muestran que Reino Unido conocía abusos israelíes desde 2002 y nunca repitió la suspensión de armas de ese año

Una investigación de Declassified UK, retomada por Al Jazeera, revela que diplomáticos y un oficial militar británico documentaron en 2002 un patrón de abusos israelíes en Cisjordania. Pese a que el propio gobierno de Blair suspendió entonces las exportaciones de armas, ningún gobierno posterior repitió la medida.

Ilustración generada con IA

Documentos del Foreign Office británico, liberados públicamente en 2024 y reexaminados en una investigación reciente del sitio Declassified UK, muestran que diplomáticos y un oficial militar del Reino Unido documentaron ya en 2002 un patrón de abusos de las fuerzas israelíes durante la Operación Escudo Defensivo en Cisjordania. El hallazgo, difundido este 11 de septiembre, expone que ningún gobierno británico posterior aplicó una medida comparable a la suspensión de exportaciones de armas que el propio gobierno de Tony Blair decretó, en secreto, aquel mismo año.

Los archivos registran que, durante la ofensiva ordenada por Ariel Sharon en marzo de 2002, las fuerzas israelíes mataron a unos 500 palestinos —en su mayoría civiles— e hirieron a 1.500 en el término de un mes. Funcionarios británicos consignaron entonces lo que describieron como un "patrón" de violaciones a los derechos humanos. Un oficial superior del ejército británico habría ido más allá, calificando a las tropas israelíes en términos severos —como una fuerza "de segunda categoría, indisciplinada, arrogante y abusona" que recurría a "fuerza excesiva" contra manifestantes palestinos, según la formulación que reproduce Al Jazeera. Esa cita está atribuida por Al Jazeera a la investigación de Declassified UK, pero esta redacción no pudo acceder al sitio de Declassified UK pese a dos intentos adicionales de acceso directo al artículo (además de los dos intentos previos a la portada), todos con error 403. Por lo tanto, esa frase se presenta aquí como una cita atribuida a Al Jazeera, que a su vez cita a Declassified UK, sin acceso directo posible al documento original ni a la nota que le dio origen —no como una cita confirmada de forma independiente por esta redacción.

Ese conocimiento oficial tuvo, en su momento, una consecuencia concreta: el gobierno de Blair suspendió en secreto las exportaciones de armas a Israel después de confirmar que equipamiento británico se estaba usando en los territorios ocupados, en violación de garantías previas entregadas por Israel. Fue una medida acotada y no anunciada públicamente, pero medida al fin. Desde entonces, según el reporteo revisado para esta nota, ningún gobierno británico —de ningún signo político— volvió a aplicar una restricción de ese alcance pese a que la documentación sobre conducta israelí en los territorios ocupados no dejó de acumularse.

El contraste con la actualidad es directo. El gobierno de Keir Starmer suspendió apenas 30 de las 350 licencias de exportación de armas vigentes hacia Israel en un momento en que el número de muertos en Gaza ya superaba los 40.000, de acuerdo con las cifras citadas en la cobertura de Al Jazeera. Más recientemente, el Reino Unido se sumó a otros once países en respaldar restricciones comerciales dirigidas a los asentamientos israelíes considerados ilegales bajo derecho internacional —un giro que, leído junto a los documentos de 2002, adquiere otro peso.

Ahí es donde conviene distinguir con cuidado entre lo que los documentos prueban y lo que esta nota interpreta. Los archivos del Foreign Office acreditan que el Reino Unido tuvo, desde 2002, información oficial y de primera mano sobre conducta abusiva de las fuerzas israelíes en Cisjordania; no dicen, ni podrían decir, cuáles fueron las razones políticas de los sucesivos gobiernos británicos para no repetir una suspensión de exportaciones en las dos décadas siguientes. Que el conocimiento haya persistido sin traducirse en una política sostenida es un patrón que los documentos permiten reconstruir; que ese patrón refleje una decisión deliberada de subordinar los reportes propios a otras prioridades de la relación bilateral con Israel es una lectura de esta redacción, no una conclusión que el archivo desclasificado establezca por sí mismo. El giro reciente de Starmer hacia las restricciones comerciales con los asentamientos podría leerse como el primer gesto en 24 años que se acerca, aunque de forma parcial, a la lógica de la medida de 2002 —pero sigue siendo, por ahora, un paso mucho más acotado que aquella suspensión.

Fuentes consultadas