Lula anuncia que le dirá a Trump “no se meta” en las elecciones de Brasil, en medio de un año electoral tenso
El presidente brasileño adelantó que confrontará a Trump en la Asamblea General de la ONU por la injerencia en las elecciones de octubre, en el mismo día en que anunció un alza del 15% en Bolsa Familia.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que le dirá a Donald Trump que "no se meta" en las elecciones brasileñas cuando ambos coincidan en la Asamblea General de la ONU la próxima semana. Lula lo adelantó el miércoles durante un acto de campaña en Ceilândia, un barrio popular de Brasilia, según reportó La Tercera.
"Voy a la reunión de la ONU para tener una charla con Trump y decirle: no se meta en las elecciones de Brasil", dijo Lula, citado por el medio chileno. Se trata, por ahora, de una intención declarada por el propio mandatario y no de un hecho consumado: Lula ofrecerá su discurso ante la Asamblea General el próximo martes en Nueva York, y el encuentro con Trump que describió no está confirmado como una reunión formal. El secretario de Asuntos Multilaterales Políticos de la cancillería brasileña aclaró que "no está prevista una reunión bilateral específica" entre ambos presidentes, según el mismo artículo. Es decir, el cruce que Lula anticipó podría darse en el marco general de la ONU, no en un encuentro bilateral pactado.
La declaración llega en plena campaña por la reelección de Lula, que buscará un nuevo mandato en las elecciones de octubre. Según las encuestas citadas por La Tercera, el mandatario se encuentra en un empate técnico con Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato de la derecha alineada con Trump, de cara a la segunda vuelta prevista para el 25 de octubre. Al Jazeera, por su parte, situó la primera vuelta el 4 de octubre. Ambos datos son compatibles con el calendario electoral brasileño de dos rondas y no representan una contradicción entre fuentes.
El pedido de Lula a Trump no surge en el vacío. Desde mediados de 2025, Washington y Brasilia atraviesan una tensión bilateral poco habitual: el gobierno de Trump impuso aranceles elevados a productos brasileños invocando, entre otros motivos, el juicio contra Jair Bolsonaro, condenado por la justicia brasileña por su rol en la trama golpista tras perder las elecciones de 2022, al que la Casa Blanca calificó públicamente de "caza de brujas" política. Ese antecedente es el telón de fondo que explica por qué Lula elige un foro tan visible como la ONU para marcarle a Trump una línea roja sobre la soberanía electoral de Brasil, en momentos en que Flávio Bolsonaro —heredero político del expresidente y aliado declarado de Trump— es su principal rival en las urnas.
El mismo día, Lula encabezó otro anuncio con peso electoral directo: un aumento del 15% en los beneficios del programa social Bolsa Familia, que elevará el monto mínimo mensual de 600 a 691 reales (de unos 116 a 134 dólares) a partir del próximo mes, según reportó Al Jazeera. El gobierno brasileño lo presentó como un ajuste por la inflación acumulada —de 15,04% desde marzo— que erosionó el poder adquisitivo de los beneficiarios desde 2023; la medida tendrá un costo de 5.800 millones de reales este año y una proyección de 22.000 millones para 2027. "Este es un programa que ha cambiado las vidas de millones de brasileños", dijo Lula, también citado por Al Jazeera. El anuncio social y el desafío a Trump se dieron el mismo día y en el mismo contexto de campaña, aunque cada fuente los cubrió por separado: leídos en conjunto, delinean una misma estrategia de cara a octubre, que combina un gesto de política exterior con un beneficio económico directo al electorado que sostiene a Lula.


