Piden anular el juicio y las absoluciones del caso SQM
La Fiscalía, el Consejo de Defensa del Estado y el Servicio de Impuestos Internos presentaron recursos de nulidad contra las absoluciones dictadas en octubre de 2025, alegando razonamientos contradictorios y una valoración indebida de la prueba. La Corte de Apelaciones de Santiago aún no fija fecha para resolver.
La Corte de Apelaciones de Santiago deberá resolver tres recursos de nulidad presentados este 4 de septiembre por el Ministerio Público, el Consejo de Defensa del Estado (CDE) y el Servicio de Impuestos Internos (SII), que piden dejar sin efecto el juicio y las absoluciones dictadas en el caso SQM, uno de los procesos por financiamiento irregular de la política más extensos de la última década en Chile. Se trata de una solicitud que la Corte todavía tiene que resolver, no de un fallo: mientras tanto, las absoluciones siguen vigentes.
El caso SQM investigó aportes canalizados entre 2008 y 2014 mediante boletas falsas para financiar actividades políticas, además de delitos tributarios, cohecho y soborno. El juicio se inició el 13 de febrero de 2023 y se extendió por 560 audiencias hasta que, el 22 de octubre de 2025, el tribunal compuesto por las juezas María Teresa Marabolí, Claudia Santos y Carolina Paredes absolvió a los ocho acusados: el exsenador Pablo Longueira, el exgerente de SQM Patricio Contesse, el diputado Marco Enríquez-Ominami, Carmen Luz Valdivielso, Marcelo Rozas, Roberto León, Cristián Warner y Marisol Cavieres, esta última por decisión unánime. Paredes fue la única jueza que votó por condenar a todos los acusados salvo a Cavieres. El texto completo de la sentencia, de 4.356 páginas, se conoció recién el 5 de agosto de 2026, casi diez meses después del veredicto.
Los tres organismos que ahora recurren no apuntan a las mismas personas ni con los mismos argumentos. Según reportó BioBioChile, la Fiscalía Regional de Valparaíso presentó un escrito de 220 páginas contra los ocho absueltos, en el que acusa al tribunal de incurrir en "razonamientos contradictorios" y de no valorar la totalidad de la prueba rendida. El SII, en un recurso de 97 páginas, cuestiona que la fórmula "más allá de toda duda razonable" aparezca una sola vez en las 1.810 páginas centrales de la sentencia, y apunta a siete de los ocho absueltos, todos menos Longueira. El CDE, con un escrito de 116 páginas, concentra su recurso solo en Longueira y Contesse, y sostiene que el tribunal usó indebidamente la duración del propio proceso como argumento para absolver. La Tercera, en una cobertura independiente del mismo día, confirmó que Fiscalía y CDE recurrieron contra Longueira y Contesse, y que la Fiscalía extendió además su recurso a Enríquez-Ominami, Valdivielso, Rozas, León y Warner; esa nota no hace referencia al recurso del SII, cuyo contenido descansa por ahora en el reporteo de BioBioChile.
Los abogados de los absueltos ya salieron a responder. Samuel Donoso, defensor de Contesse, calificó la ofensiva como "un contrasentido" y afirmó que, "después de 11 años persiguiendo hechos que no son delito", el caso tiene "un sesgo de persecución política claro". Ciro Colombara y Aldo Díaz, defensores de Enríquez-Ominami, dijeron no ver "ningún vicio de nulidad" en la sentencia y se mostraron confiados en que la Corte rechazará el recurso. Alejandro Espinoza, abogado de Longueira, sostuvo que la acción es "absolutamente improcedente" porque vulneraría la garantía de su defendido a ser juzgado en un plazo razonable.
No todas las voces vinculadas al juicio están del lado de los absueltos. Mauricio Daza, quien ofició como querellante en la causa, calificó de "ridículo" y "peligroso" el razonamiento del tribunal sobre el uso de un correo personal para desvincular a uno de los acusados de gestiones públicas, y advirtió que ese criterio podría abrir la puerta a que funcionarios reciban sobornos por canales no institucionales.
La Corte de Apelaciones de Santiago no tiene todavía una fecha fijada para resolver los tres recursos. De acogerlos, el juicio, el más largo del caso SQM hasta ahora, debería repetirse.


